sábado, 18 de marzo de 2017

BUÑUELOS DE CALABAZA y "figues albardaes" o buñuelos de higos

¡Valencia en FALLAS!


Típico tipiquísimo: 
BUÑUELOS DE CALABAZA 
Y 
UN BUEN CHOCOLATE

Aunque... sí, cierto, esta no es su presentación habitual. Normalmente se sirven los buñuelos con un chocolate caliente y se "mojan" en él. Pero qué caramba, hay que innovar. Nosotros presentamos el chocolate en forma de falla y así, mordisquito de buñuelo, cachito de chocolate, vamos haciendo camino. Bonito ¿verdad? Pues "el monumento" ya está en casa de su dueño, mi padre. Este es su regalo adelantado del día del padre que el domingo no sabemos por dónde andaremos y los buñuelos.. mejor calentitos. Vamos allá con todos los pasos:

- BUÑUELOS DE CALABAZA:
. Ingredientes
- 600 gr. de calabaza asada
- 300 gr. de harina
- 25 gr. de levadura fresca
- un poquito de agua tibia
- aceite de girasol para freir

. Preparación
- Lo lógico sería empezar diciendo "asar la calabaza" pero nosotros la hemos comprado ya asada, que en estos días se puede encontrar sin problemas en los supermercados, incluso en los hornos de los pueblos.
- Quitamos las semillas y la piel a la calabaza asada y la pesamos. No van a encontrar dos recetas de buñuelos iguales, así que nuestro consejo: mitad de harina que de calabaza. (El peso de la levadura también es aproximado).



- Ponemos un dedito de agua tibia en un bol y deshacemos la levadura







- Vertemos la mezcla y la mitad de la harina sobre la calabaza, amasamos. Añadimos la otra mitad, mezclamos todo bien y dejamos reposar durante 45 minutos aproximadamente, tapado con un paño.






- Ahora llega el momento de la verdad: el momento "agujero" y que por encontrarnos solos en la faena no hemos podido fotografiar pero os dejamos un vídeo dónde se ve perfectamente esta técnica que, hay que confesar, unos dominan más que otros, jeje.
Una sartén con aceite de girasol, un cacito con agua para mojar la mano derecha y que no se te peque la masa y... paciencia.
  
                                            

- FIGUES ALBARDAES, en castellano Buñuelos de higos secos:
. Ingredientes
- La masa de los buñuelos de calabaza
- Higos secos
- Aceite de girasol para freir

. Preparación
- Antes de que se nos termine la masa, rebozamos en ella higos secos a los que previamente les hemos quitado el rabito y partido por la mitad 


 - Y ale, a la sartén. ¡Esto es más fácil pues no requiere agujero!




- Seguro que muchos de vosotros no habéis oído hablar nunca de esta clase de buñuelos. Son típicos de Castellón y de su fiesta grande: La Magdalena. Y  a mi padre le encantan. No sé dónde los probó pues él es de Valencia y no de Castellón pero lo cierto es que cada año, cuando mi abuela hacía buñuelos, le traíamos higos secos para que le hiciera unos pocos. Mi abuela ya no está pero las tradiciones no deben morir.


EN SU RECUERDO

martes, 14 de febrero de 2017

TARTA DE QUESO Y FRUTOS ROJOS, versión San Valentín



14 de febrero: San Valentín

San Valentín es ya una celebración tradicional incluso asimilada por la Iglesia Católica, quien designa a este como patrón de los enamorados. En la llamada "Edad Moderna", esta festividad se hizo popular en muchos países anglosajones, expandiéndose a otros lugares a partir del siglo XX. Aunque se supone es el día de los enamorados y las parejas deben expresarse su amor mútuo, en algunos países se conoce como el día del amor y la amistad.

Así que para todos aquellos que hoy quieran celebrar su amistad y/o amor por otra persona, por sí mismos o por la vida en general, ahí va un postre para tal ocasión: Una tarta de queso versionada para convertirse en una receta rápida, con ingredientes al alcance de la mano y muy asequible al bolsillo.

- INGREDIENTES:
. 200 gr. frutos rojos
. 75 gr. azúcar

. 10 galletas de avena (Digestive de Fontaneda)
. 40 gr. mantequilla

. 200 ml. nata para montar (33% materia grasa)
. 200 gr. queso crema (1 tarrina Philadelphia)
. 50 gr. azúcar

- PREPARACIÓN:
. Para la salsa de frutos rojos:
Ponemos los frutos rojos y el azúcar en la Thermomix y dejamos cocer durante 8 minutos a 100º, velocidad 2'5. Trituramos unos segundos, velocidad progresiva 5-10. Pasamos por un chino o pasapuré con el fin de quitar las pepitas, pues resultarían desagradables al paladar y dejamos enfriar.

Normalmente ya se encuentran a diario frutos rojos en el lineal refrigerado de las fruterías de los supermercados pero en caso de no encontrar, pueden usarlos congelados o sustituirlos por cualquier otra fruta ácida, como por ejemplo kiwi.

En caso de no tener Thermomix, pueden cocerlos en un cazo al fuego sin problemas y triturarlos con un túrmix. 
(No olviden pasar la salsa por un chino!!).



. Para la base de galletas:
Ponemos las galletas en el vaso de la Thermomix y trituramos durante 8 segundos, velocidad progresiva 6-10. Añadimos la mantequilla y mezclamos 2', vel. 3. Reservamos.

Las galletas pueden triturarse igualmente en un mortero o introduciéndolas en una bolsa y pasando el rodillo sobre ellas. No importa si quedan algunos trocitos más grandes. Igualmente, pueden derretir la mantequilla al fuego y mezclar entonces con las galletas trituradas. A pesar de tener la Thermomix, yo suelo hacerlo así pues si hago la mezcla en ella, se queda bastante "material" en las aspas y además has de limpiar muy bien para que la nata monte después. Según mi experiencia, lo mejor es triturar las galletas en la Thermomix, calentar la mantequilla en un cazo al fuego y mezclar allí las galletas. De esta forma, bastará con pasar un paño seco o papel de cocina por el vaso y, listo para montar la nata!!



. Para la crema de queso:
. Ponemos la nata en el vaso con la mariposa y antes de proceder al montado, pesamos en el cubilete el azúcar. Montamos la nata a velocidad 3'5 sin ponerle tiempo sino observando el proceso. Cuando empezamos a verla firme, vamos añadiendo el azúcar poco a poco y tras él, el queso, también poco a poco.





















Una vez realizada la mezcla, la ponemos en una manga pastelera o, en su defecto, en una bolsa a la que cortaremos una esquinita:
















Ya solo nos falta montar los vasitos:
- Primero la mezcla de galletas y mantequilla. Nos ayudamos para ello de una cucharilla y basta con que quede en el fondo. No es necesario apretar ni intentar que quede uniforme.
- Después la crema de queso

- Y por último la salsa de frutos rojos.
- Algunos frutos enteros para decorar y... ale, 
a disfrutar del AMOR POR LAS COSAS BUENAS!!!!


(*Nosotros hemos utilizado los mismos tarros en los que envasamos nuestras mermeladas y nos han salido 6)

viernes, 27 de enero de 2017

CUENTOS POR TELÉFONO, de Gianni Rodari


Para describir a Gianni Rodari (Italia, 1920) necesitaríamos mil y una línea pero como ya vamos a emplear un buen número de palabras contando una de sus maravillosas historias, hemos tomado prestado de otro blog este escueto pero conciso resumen:


Gianni Rodari

Periodista, escritor, militante político, maestro y pedagogo.
Todas estas actividades las utiliza Gianni Rodari 
para estimular y provocar en los niños 
la entrada en un mundo de imaginación creadora.

De Rodari oímos hablar mucho en la Universidad pero hacía ya un tiempo que no sabíamos de él. Ahora y con nuestra formación contínua que parece no va a acabar nunca, se nos vuelve a cruzar en el camino. Requisito indispensable para realizar un trabajo: leer uno de los cuentos que recoge el libro "Cuentos por teléfono", de Rodari.

Y con el libro entre manos, comenzamos a disfrutar desde la primera página:
DEDICATORIA
A la Paoletta Rodari
y a sus amigos de todos los colores

A partir de aquí, Rodari podría haber comenzado con una introducción a los cuentos que detrás se relatan, pero no. Comienza como comienzan los cuentos:

Había una vez...

Y entonces cuenta que el señor Bianchi, de Varese, era un representante de comercio que seis de los siete días de la semana, los pasaba viajando por asuntos laborales. No crean que por este motivo descuidaba a su familia. Nada de eso. Cada noche a la nueve en punto, estuviese donde estuviese, llamaba a su casa para contarle un cuento a su pequeña. Dependiendo de si los negocios habían ido bien o no, el cuento y con él la duración de la llamada, era más o menos corto. Se dice incluso que las trabajadoras de la centralita, al oir al señor Bianchi, interrumpían todas las llamadas para escuchar sus historias. 

Qué cuento elegiremos para nuestro trabajo, todavía no lo hemos decidido pero contando con un blog que nació de una mermelada, no podíamos quedarnos sin compartir con ustedes el siguiente:

APOLONIA LA DE LAS MERMELADAS


En San Antonio, a orillas del lago Mayor, vivía una mujercita que sabía hacer tan bien la mermelada, que sus servicios eran solicitados en Valcuvia, en Valtravagia, en Val Dumentina y en Val Poverina. Cuando llegaba la época, la gente acudía desde todos los valles, se sentaba a contemplar el panorama del lago, recogía alguna frambuesa de entre los matorrales y luego llamaba a la mujercita de la mermelada:

- ¡Apolonia!
- ¿Qué hay?
- ¿Querría ayudarme a hacer una buena mermelada de ciruelas?
- En seguida.

Apolonia, aquella mujercita, tenía unas manos verdaderamente de oro, y hacía las mejores mermeladas del Varesotto y del Cantón Ticino.

Una vez vino a verla una mujercita de Arcumeggia tan pobre que no tenía siquiera un puñado de bellotas para hacer mermelada, y entonces, durante el camino, había ido llenando su delantal del castañas silvestres.

- Apolonia, ¿querría hacerme una mermelada?

- ¿Con eso?

- No he encontrado otra cosa.
- Qué le vamos a hacer, lo intentaré.

Y tanto lo intentó Apolonia, que de aquellas castañas silvestres obtuvo la maravilla de las mermeladas.

En otra ocasión, aquella mujercita de Arcumeggia no encontró ni siquiera castañas silvestres, porque al caer, las hojas secas las habían ido ocultando, por eso llegó con el delantal lleno de ortigas.

- Apolonia, ¿quiere hacerme otra mermelada?
- ¿Con ortigas?
- No he encontrado nada más...
- Qué le vamos a hacer, veamos.

Y Apolonia tomó las ortigas, las azucaró, las hizo hervir como ella sabía hacerlo y obtuvo una mermelada como para chuparse los dedos.
Porque Apolonia, aquella mujercita, tenía las manos de oro y de plata y hubiera hecho mermelada incluso de piedras.

Una vez pasó por allí el emperador, el cual también quiso probar la mermelada de Apolonia, y ella le dio un platito lleno, pero el emperador se disgustó después de la primera cucharada porque había caído una mosca en el platito.

- Me da asco -dijo el emperador.
- Si no hubiera sido buena, la mosca no habría caído en ella -dijo Apolonia.

Pero el emperador estaba ya tan enfadado, que ordenó a sus soldados que le cortasen las manos a Apolonia.

Entonces la gente se rebeló y le dijo al emperador que si él hacía que le cortasen las manos a Apolonia, ellos le cortarían la corona con toda su cabeza, porque cabezas para hacer de emperador puede encontrarse en cualquier esquina, pero manos de oro como las de Apolonia son mucho más preciosas y escasas.

Y el emperador tuvo que aguantarse.


Gianni Rodari












viernes, 25 de noviembre de 2016

GALLETICAS DE MANTEQUILLA

Al escribir esto de "galleticas", el programa me subraya en rojo la palabra indicándome que está mal escrita. No señor programa de Blogger, no está mal escrita. Quizá no esté en el diccionario pero son galletas de mantequilla que al darles la forma con el rodillo, las he pasado sobre uno de los tapetes de ganchillo de los tantos que hizo mi abuela. Mi abuela Tica, por eso lo de galleTICA. Una abuela que además de darle al aguja y al dedal, hacía unos buñuelos para morirse. Y una coca de la llanda, y unos panecillos de naranja...y muchísimas cosas de las que no conseguimos sacarle ni una sola receta. Todo a ojo. —La harina que te admita— decía ella. Una abuela que echaremos de menos por segunda vez en Navidad.

Galleticas de mantequilla. Ideales para untar con mermelada, sin necesidad de poner ya mantequilla!!!!

COOKIES

Poco hay que describir aquí. Unas galletitas con pepitas de chocolate y que están de vicio!!!


MERMELADA DE CEBOLLA AL PEDRO XIMÉNEZ

Se acerca la Navidad y ya tenemos mermelada para el queso pero ¿y para el paté? ¿qué hacemos con el paté? Recordamos que en alguna ocasión hicimos cebolla caramelizada y que estaba deliciosa. Esto de la mermelada de cebolla debía ser algo parecido.

Buscamos en San Google y sí, encontramos información varia sobre mermelada de cebolla pero en las fotos vemos que nada tiene que ver eso con una mermelada, o al menos con el concepto que nosotros tenemos de mermelada. En las fotos parece cebolla caramelizada y nosotros eso no queremos. Y no queremos porque de eso ya hay por ahí. Buscamos algo diferente ¿Y si le añadimos pasas? O mejor aún, Pedro Ximénez, que es un dulce natural de pasas.

Encontrarán en el mercado mermelada de cebolla de distintas marcas, precios y colores. 
Incluso con Pedro Ximénez. 
Pero con esta textura y sabor... no sé. 
Puede que sí, puede que no.

Todo es probar y comparar.



MERMELADA DE NARANJA Y CAQUI

Esta nace de una petición sumada a una inquietud personal.
Una amiga que me dice que si no hago de naranja que es la única que le gusta a ella. Yo contesto rápido: que no, que a mi esa no me gusta y que yo solo hago lo que me gusta a mí. Y olé. Sí, ya advertí que tengo alguna que otra cualidad y esta de contestar así, sin pensar, a bote pronto.... Al menos sé admitirlo y rectificar.

Recordé antes de ponerme con las manos en la masa que este verano probé un granizado de naranja y que todo era darle vueltas al coco. Estaba demasiado cremoso como para ser de naranja ¿Qué le habrían puesto? Tenía que averiguarlo. Y vaya si lo averigüé. Caqui!!! Llevaba caqui!!! Y eso era lo que le daba esa textura. 

Ni corta ni perezosa, naranjas y caquis a partes iguales a la cazuela y ups, error. Gran error. Suerte de mi padre que dice que el azúcar va directo al hueso y que se la comía como si fuesen natillas. El color no nos gustó y el sabor era una mezcla entre pera, melocotón...indefinido vaya.

Segunda tanda y con porcentajes distintos para cada fruta. Ahora sí que sí. Objetivo cumplido.
(Se aceptan críticas)